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Recorra el Malecón en el centro de Puerto Vallarta y elija el lugar que más se adapte a su estilo. No solamente en términos de música (reggae, rock, hip-hop, mariachi, banda, jazz, pop, música cubana), sino también en lo que ambiente se refiere (tranquilo, tecno, glamoroso, sencillo, sofisticado, turístico o de rumba hasta el amanecer). También, casi todos los sitios nocturnos dan al Malecón, para que usted pueda disfrutar de esa fantástica vista.
Nuevos en el Malecón son Punto V, Glam y Mandala; los tres tienen menús durante el día, así que aproveche y visítelos. Cobran vida al llegar la noche y compiten con los ya establecidos Zoo, Hilo, Señor Frog’s, Bebotero, Ztai y Hard Rock Cafe. No se olvide de La Bodeguita del Medio, y, a sólo un par de cuadras, el muy concurrido De Santos y el sofisticado Bar Costantini. En la Zona Hotelera, los clubes como Christine y Collage atraen a jóvenes lugareños y visitantes ávidos de lo que está de moda y que quieren algo distinto a la opción del Malecón. En el malecón de la Marina, no deje de ir al nuevo bar con música bohemia en Tikul. En la Zona Romántica, al sur del centro de la ciudad, encontrará varios bares gay, entre ellos Mañana, La Noche, Garbo y Encuentros. La música es fantástica y los hombres son un espectáculo.
Las clases de baile son una de las tendencias con mayor auge en estos últimos años. Al y Barbara Garvey han hecho del tango su pasión luego de que ella viera el show Tango Argentino en 1985. Luego se mudaron a Puerto Vallarta donde hoy día continúan dando clases de tango. Los miércoles de 8 a 10 de la noche en J&B Dance Club en la Zona Hotelera, Al y Barbara muestran su pasión por este sensual baile. Si bien las clases para principiantes comienzan cada cinco semanas, los lunes ofrecen lecciones continuas para estudiantes intermedios y avanzados. Si está interesado en clases privadas, visite www.tangobar-productions.com.
Durante una entrevista reciente, la instructora de baile Irma Gutiérrez Ayala comentó que el baile “me salvó la vida. Me enseñó pasión y tenacidad”. Si bien no estamos seguros de que estas cualidades puedan enseñarse, sí sabemos que son contagiosas. Irma cree que con ella como instructora, cualquiera puede bailar (¡sí, incluso usted!). “Es una actitud, y tiene efecto en todas las áreas de su vida. Verá como, cuando se conecta con su cuerpo físico, camina de forma diferente, habla con más confianza y vive más a plenitud”. Puede encontrar a Irma con regularidad en Gold’s Gym y en otros centros locales como J&B; además, ofrece clases privadas.
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